Roberto Iglesias, el responsable de la firma Saunier Duval en Cantabria, está «jodido, triste, dolido, rabioso...». Desde el pasado día 17, cuando el mundo del ciclismo se despertó con el positivo por EPO de Riccardo Riccó en el Tour de Francia, Roberto y el mundo entero ha asistido a la muerte en directo del equipo profesional Saunier Duval, un proyecto por el que él y su padre, Félix Iglesias, se dejaron la piel durante mucho tiempo. Ayer se confirmó lo que nadie hubiese querido: el grupo industrial Saunier anunció mediante un comunicado su retirada del patrocinio del ciclismo profesional «de forma inmediata» ante los casos de dopaje que han afectado a la formación en el Tour.«Me acabo de enterar de la noticia hace un cuarto de hora -decía ayer, a primera hora de la tarde Roberto Iglesias, al que la noticia ha pillado fuera de Cantabria y de vacaciones con su familia- y no sé ni que decir. Estoy intentando hablar con Mauro (Gianetti, mánager del equipo), pero me ha sido imposible por el momento. Si es cierto ese comunicado que se ha difundido es algo muy triste para mí. El proyecto de un equipo profesional con el patrocinio de Saunier fue una idea que nació en Cantabria. Nosotros, mi padre y yo, fuimos los que creamos esto en 2004 y estamos muy jodidos», señalaba ayer Iglesias.
El responsable de la firma de calderas quiso dejar claro que «esta decisión se ha tomado desde Alemania, donde está la sede central del grupo Valliant (propietaria de Saunier). Ni Saunier Duval España ni por supuesto Saunier en Cantabria han tenido nada que ver con esta decisión», explicaba a Roberto Iglesias. «Pero sea quien sea el que ha tomado la decisión -añade- es una decisión muy jodida, porque afecta a muchas personas».
A la pregunta de que si el positivo de Riccardo Riccó ha podido ser la gran disculpa de la firma Saunier Duval para dejar el patrocinio en esta época de crisis, Iglesias responde que no sabe si es o no una disculpa, «pero lo que yo siempre he sabido es que Saunier Duval tenía muy claro que si el equipo se veía metido en un escándalo de dopaje dejarían de patrocinarle. Ellos cuidan mucho la imagen y la verdad es que ésta no ha sido nada buena para la marca y sus intereses».
Lo más triste de todo esto es que esta decisión tomada en Alemania por Valliant Group deja sin trabajo a más de 50 personas, muchas de ellas de Cantabria. «Calculo que entre masajistas, mecánicos, corredores, directores, médicos, contables, abogado, prensa, serán mas o menos entre 50 y 55 personas las que se queden ahora en la calle», explica Roberto Iglesias que cree que el equipo amateur de Saunier que dirige Enrique Aja también se verá afectado por la retirada del patrocinio de Saunier. «En teoría también va a afectar a los corredores del equipo amateur. A partir de este año el equipo aficionado formaba parte del organigrama del profesional, así que... Además no tendría ningún sentido tener corredores amateurs son tener un equipo profesional. ¿Para qué? ¿Para trabajar para quién?. Me imagino que no quieran tirar el dinero para sacar buenos corredores que luego se van a llevar otras firmas», manifiesta Roberto Iglesias dolido y enrrabietado por como va a acabar un equipo que empezó como un sueño para los aficionados de la región y que durante muchos años nos ha hecho disfrutar.
«No tienen disculpa»
«Pues me parece que así es como va a acabar esto», dice resignado el hijo de Félix Iglesias. «Sea una disculpa o no de los que mandan en la firma, lo que verdaderamente no tiene disculpa es lo de Riccó y lo de Piepoli. Así como creo, y estoy plenamente convencido, de que en el equipo Saunier Duval no hay una trama organizada de dopaje, también sé ahora que ya no nos podemos fiar de los corredores como individuos. Es lamentable que dos personas hayan dejado a 50 en la calle. No lo entiendo. Bueno, sí que lo entiendo, y es que la ambición parece ser que lo puede todo en esta vida», concluye Roberto Iglesias, que ha perdido toda la ilusión que le quedaba por el ciclismo. «Desde lo de Riccó ya ni veo la tele ni leo el ciclismo en los periódicos. Esto ha sido un palo», lamenta.


