Fuente: ESPN
Genoa hundió a Milan
8:53
Jorge Luis
ROMA- No levanta cabeza, Milan: muy por el contrario, por primera vez en muchísimos años se encuentra en el fondo de la tabla de posiciones, sin puntos, luego de dos jornadas.
Esta vez, el verdugo fue Genoa que, sin hacer grandes cosas pero corriendo, metiendo y jugando ordenadamente, le ganó con pleno mérito por 2 a 0, gracias a los goles de Giuseppe Sculli y Diego Milito, de penal. El equipo xeneize suma tres unidades y se ubica en la sexta posición, junto a otros siete cuadros.
Una vez más, el primer tiempo de Milan fue para el olvido: Ancelotti envió a la cancha el árbol de Navidad (4-3-2-1) con Ronaldinho y Kaká detrás de Shevchenko, pero ninguno de los tres estaba bien y el equipo no logró generar ninguna jugada de riesgo.
Por encima, los rossoneri tienen evidentemente un grave problema atlético, porque los rivales ganaban siempre en todos los sectores de la cancha, cada vez que trababan o que buscaban el pique. En suma, Genoa de a poco fue acorralando al rival y se puso en ventaja a la media hora, gracias a una invención de Milito, quien la bajó de pecho para el ingreso de Sculli, dejado sólo por los defensores: el delantero no tuvo dificultad para definir el mano a mano con Abbiati.
La ventaja era merecida, porque realmente los visitantes lucían, por momentos, un cuadro de segunda o tercera categoría. Clamoroso paso atrás para Ronaldinho, quien más allá del eventual cansancio por el viaje sudamericano (volvió el viernes de Brasil), realmente nunca se vio en la cancha y no aportó absolutamente nada en los 45 minutos que disputó.
Porque Ancelotti, en el complemento, trató de cambiar algo con los ingresos de Borriello por Sheva y de Seedorf por Ronaldinho. Luego, también ingresó Pato por Flaminí y fue justamente el joven brasileño quien tuvo la mejor ocasión, un remate a quemarropa que el arquero Robinho atajó milagrosamente.
Milan, de hecho, mejoró algo en esa segunda etapa, pero no fue suficiente, porque Genoa seguía dominando desde el punto de vista físico y, al final, no sólo logró defender la ventaja sino que la extendió. Fue mérito de Milito, quien recibió por izquierda, lo gambeteó a Maldini y sufrió la falta de penal de aquel; él mismo se encargó de patear la pena máxima, logrando coronar su regreso al club luego de tres años con un gol, una asistencia y la mención de figura de la cancha.


