El Valencia conservó su liderato en la Liga BBVA gracias al de casi siempre, Villa. El asturiano marcó los dos goles en un partido sin chispa, de los que suele ganar el Valencia. Su conexión con Mata volvió a solucionar el problema. Emery recuperó gran parte de los valores que sustentaron los éxitos del mejor Valencia de la historia. Firmeza, seguridad y dinamita en ataque. Lo último lo garantiza un asturiano de profesión depredador del área. Estudia a sus víctimas y cumple su objetivo con una precisión de cirujano. No deja rastro, Villa hace lo que sabe como pocos.
El '7' de este Valencia, no hace falta que lo recordemos, está un escalón por encima del resto. Pocos delanteros en el panorama mundial garantizan su fiabilidad. Se siente importante, es el estandarte del nuevo aire que recorre la capital del Turia y se ocupa de un trabajo, que parece fácil viendo sus resultados, pero que marca la diferencia entre equipos con aspiraciones y el resto.
El Málaga sabe de lo que hablamos. Los de Tapia, y ya llevamos cuatro jornadas, no han celebrado ni un gol. Penúltimos en la tabla, la inocencia de este equipo da miedo. El presente, desesperanzador, nubla un futuro con mala pinta.
En el recuerdo
El Valencia no necesitó demasiado para hacerse con los tres puntos. Hace seis años, el firme rodillo conducido por Benítez, celebró una Liga en La Rosaleda. Sus valores, conocidos por todos, hicieron de ese Valencia un equipo, ante todo, firme y efectivo. Emery se acordó de la efeméride.
La defensa dio pocas concesiones. Albiol y Alexis funcionaron a la perfección y, con las espaldas bien cubiertas, los 'ché' esperaron su momento. Sin prisa, sabiendo que por el área contraria un par de traviesos asturianos tendrían su oportunidad de dejar su huella. En la primera mitad, el Málaga lo intento más; pero, la ocasión la protagonizó Villa. Extrañamente, perdonó.
Perdiendo los nervios
Tras el paso por vestuarios, Emery cambió de fichas. Edu y Joaquín entraron en detrimento de Fernandes y Pablo Hernández. Los relevos no solucionaron el atasco en medio campo; pero, tampoco lo necesitó el Valencia. Hablamos de Villa, pero el peso de Mata también es de importancia.
El zurdo, que no había aparecido en todo el partido, comienza a decidir sin ser gran protagonista, situación al alcance sólo de los elegidos. Fue Mata el que dio el primer gol a Villa, y eso que lo hizo con la derecha. El 0-1 acabó con lo que poco que había del Málaga.
Tapia revolucionó el once inicial , acabó metiendo a Salva y José Juan Luque y volvió a ver la portería minúscula. Baha sigue aburriéndose en solitario, algo que le pasó a Salva cuando entró al campo. Precisamente, el maño ni acabó el partido. Expulsado tras dejar un buen recado a Edu, reflejó el estado del equipo, perdiendo los nervios. El Málaga cerró el partido recibiendo otro golpe de Villa y clamando al cielo. El gol deja el resto en un plano secundario. Esto es fútbol.
Fuente: Marca



