Ese fue el principal mensaje enviado en la sexta fecha del campeonato italiano de fútbol, "el torneo más difícil del mundo". Vaya si es difícil: Lazio no pudo seguir como único puntero, porque igualó como local ante Lecce; Juventus cayó en su cancha ante Palermo; Roma se desbarrancó en Siena; Milan se salvó de perder en Cagliari ante el colista;, Nápoli estaba ganando y había atrapado la punta, pero luego Genoa lo dio vuelta y le ganó a pesar del hombre menos; Sampdoria se paseó con un Cassano espectacular en Bérgamo ante Atalanta, pero el local sacó a relucir a su grupo de jovencitos, liderados por el veterano Doni y le hizo cuatro; Inter mismo necesitó de una magia de Ibrahimovic y de un penal inexistente para vencer a Bologna. En suma, un campeonato que está realmente muy "loco" y que, como única lógica, mantiene a este Inter campeón, máximo candidato y puntero, si bien en codominio. La jornada otra vez fue muy favorables para los locales, que se quedaron con las dos terceras partes de los puntos asignados (18 a 9). El balance nos habla de 5 triunfos locales, tres empates (uno sin goles) y dos éxitos visitantes. Con respecto a los goles, se mejoró un poco, puesto que se registraron 26 (promedio 2,6), el máximo de la temporada al igual que en la primera jornada, y eso que hubo tan sólo dos penales (12 en el campeonato, todos anotados). Con respecto a los goleadores, el hecho más relevante fue que este domingo marcaron su primer gol en el torneo nada menos que 15 jugadores y, para cuatro de ellos (Mchedlidze, Moras, Papastathopoulos y Costa), fue el primero absoluto en Serie A. La tabla de artilleros sigue liderada por Mauro Zárate, que este fin de semana no anotó y sigue teniendo 6 dianas. Más cerca ahora están Diego Milito y Fabrizio Miccoli, ambos con 5, mientras que con 4 encontramos Alberto Gilardino y Goran Pandev. Vale recordar, antes de seguir con el análisis de la fecha, que ahora el torneo tendrá un turno de descanso, la pausa reservada a las selecciones nacionales en carrera para el Mundial de Sudáfrica 2010 y el campeonato se reanudará sábado 18 de octubre. En efecto, el brasileño se fue por izquierda hasta el fondo (dicho sea de paso, una perfecta jugada de wing) y metió el centro al primer palo. Ibrahimovic, para anticiparse al cabezazo de su marcador, metió una "patada voladora" de karateka, rematando con el taco y clavando la bocha junto al primer palo, un gol que los apasionados no se cansarán nunca de mirar y que quedará para siempre en la antología de los mejores momentos de este deporte. AP Ibrahimovic anotó y fue el héroe del Inter Para peor, la defensa sigue siendo poco segura. Ante Bologna, que tiene menos poder ofensivo que un mosquito, se la ingeniaron dos histósricos como Zanetti y Córdoba para regalarle a Moras la satisfacción de su primer gol en el Calcio. Pero, como quedó dicho, en el marco de un torneo mucho más equilibrado que los anteriores, Inter les saca ventaja a todos los demás candidatos y es el único entre ellos al cual nunca se le pudo endosar la palabra crisis. En la semana, había hablado bastante de la posibilidad de incluirlo a Giovinco para darle más juego y más creatividad al equipo. Claudio Ranieri, entre todas las soluciones posibles (segunda punta, externo, enganche) eligió esta última, parando detrás del pibe y de los dos delanteros (Amauri y Del Piero, los únicos disponibles) una línea de volantes toda muscular, formada por Sissoko, Poulsen y Marchisio. El remedio, por lo visto, fue peor que la enfermedad: el equipo quedó partido en dos, las ocasiones de gol llegaron en cantidad aún más escasa y, por encima, el equipo se puso nervioso por la impotencia y eso, de alguna manera explica la expulsión de Sissoko, ya en la primera etapa. AP Ranieri y su Juve en profunda crisis Ahora Ranieri, que recibió la confianza de los directivos luego de la derrota, tendrá dos semanitas para encontrar los remedios. En nuestra opinión, la única vía es la de volver a la humildad y al espíritu de lucha que fueron fundamentales en el verdadero milagro logrado en la temporada anterior, dejando de escuchar "sirenas" que prometen cosas que, por ahora, no están en las posibilidades de este plantel. La situación de Roma es hasta peor, porque en este caso es el grupo de jugadores que está hecho pedazos. En el próximo partido habrá que enfrentar a Inter y no podrán estar los dos centrales Mexes y Panucci, ambos expulsados en Siena, donde el equipo, además de caer derrotado, perdió totalmente los estribos. Spalletti no pudo contar con Vucinic, quien había sido el mejor en los encuentros anteriores, pero también aportó lo suyo al ponerlo a Aquilani en el medio junto a De Rossi, mientras que Brighi, en esa posición, pudo haber sido mucho más útil y constructivo. También Roma, está muy claro, necesita de un baño de humildad: cuando las cosas no funcionan bien, hay que juntarse, sacar a relucir garra y carácter, ponerse objetivos mínimos y fácilmente alcanzables y, lo que más importa, darse bien cuenta de donde uno está realmente parado. El resultado de Champions, el triunfo por 3 a 1 en casa de Bordeaux, pudo haber engañado a los hinchas, pero no a los analistas más atentos y menos aún al propio Spalletti, quien sabe muy bien que el triunfo llegó por circunstancias favorables, como la expulsión de un defensor rival y los errores en fase de realización del local. También en este caso, la pausa será como maná del cielo, para tratar de recuperar a algún lesionado y, especialmente, para trabajar sobre el aspecto anímico del equipo puesto que, ante Inter, posiblemente se tendrá la última chance para volver a ponerse en carrera. EL RESTO Getty Images Ronaldinho tuvo su peor partido en el Calcio Fiorentina se aprovechó de Chievo, a quien tiene realmente de hijo (cuatro triunfos consecutivos en Vérona), pero también mostró algún síntoma de recuperación. El equipo es aún joven y poco experto y sufre, naturalmente, las presiones de la Champions o de los grandes desafíos. Por algo Gilardino, que es por lejos el más experimentado, se volvió enseguida un líder absoluto. Hay que gastar un párrafo para Udinese: sin los dos centrales titulares, Zapata y Felipe, con tres goles sufridos tiene la mejor defensa del torneo. Una paradoja, porque el mejor argumento son sus excelente delanteros: nadie puede lucir un elenco como Di Natale, Quagliarella, Sánchez, Pepe y Floro Flores, perfectamente intercambiables entre sí para ofrecer mil soluciones diferentes. Esta vez fue el turno de Quagliarella, con un doblete que hundió al Torino; también jugó muy bien Sánchez, a quien sólo le está faltando el gol. Lazio no pudo con Lecce y la cosa tuvo su lógica: es un equipo muy livianito, máxime el tridente formado por Foggia, Pandev y Zarate, y entonces sufrió mucho la lluvia intensa y la cancha pesada. Por suerte, ahora volverá Rocchi y habría que hacerle algún espacio a Simone Inzaghi quien, en menor medida que el hermano más famoso Filippo, tiene un "flirt" muy especial con el gol. Atalanta, que goleó a Sampdoria, Genoa, que lo bajó a Nápoli y le quitó la chance de ser único puntero ("Lavezzi como Diego", íbamos a titular, puesto que los celestes no están en la punta desde la época de Maradona), y Catania, que igualó como visitante ante una Reggina enchufadísima, siguen representando esa "clase media"" del torneo que es, en realidad, la verdadera aguja de la balanza y acabará arbitrando, sin dudas, la lucha por el título como también la pelea para salvarse del descenso. En ese último rubro, luego de haber visto los partidos de Cagliari, Reggina y, en menor medida, también de Bologna, queda claro que aún es muy pronto para definir una verdadera "zona descenso". Nuestra impresión es que recién hacia el final de la primera rueda se podrá preveer quienes realmente podrían perder la categoría. Fuente: ESPN
El actual campeón ganó con magia de Ibra y se instaló otra vez en la punta de la tabla



Inter sigue arriba
7:25
Jorge Luis
Tiene razón José Mourinho: muchas criticas, muchas polémicas, pero por ahora Inter está por delante de todos los demás candidatos al título y volvió a treparse a la punta del torneo, que comparte con Lazio y Udinese.
MÁGICO IBRA
En el fútbol, por suerte, sigue habiendo jugadores extraordinarios que producen jugadas fenomenales. En este fin de semana, todos los apasionados tuvimos un regalo inolvidable, uno de los goles más lindos de los últimos tiempos y el autor fue Zlatan Ibrahimovic, uno de los jugadores de mayor talento al mundo y, para hacer aún más especial la cosa, la asistencia fue de Adriano.
Ese tanto, que a la postre fue decisivo, representó la verdadera justificación del triunfo de Inter. Que, otra vez, tuvo problemas para armar jugadas de gol y aún más para aprovechar las pocas que pudo crear. De hecho, necesitó de esa jugada extraordinaria y de un penal que fue inventado (muy grave: ese tipo de situación había sido analizada públicamente por el reconocido ex árbitro Pier Luigi Collina luego de otro penal parecido, el de Couto en Inter vs. Parma de la temporada anterior, así que no hay justificaciones para el error) para ganar.
JUVE Y ROMA, DOS EN PROBLEMAS
En cambio, varias veces empleamos el término crisis para hablar de Roma y ahora también suena muy fuerte en casa Juventus. La Vieja Señora, en efecto, nunca sumó tan pocos puntos luego de seis fechas, por lo menos desde que existe la regla de los tres puntos por victoria: hasta ahora los tres empates consecutivos habían despertado alguna preocupación, pero la caída como local ante Palermo enciende todas las luces de alarma.
En el ambiente se murmura que hay un quiebre entre los históricos (Buffón, Trezeguet, Del Piero, Camoranesi, Nedved) por un lado y el entrenador y los nuevos y/o jóvenes del otro: quien miró con atención el partido, no pudo dejar de notar como Del Piero y Giovinco no se buscaron casi nunca en la cancha.
Dijo muy bien Ancelotti, cuando afirmó que el empate de Milan en Cagliari fue un buen resultado: claro, si alguien debió haber ganado fue el equipo local, que dejó todo en la cancha y transmitió una imagen mucho mejor de la que tiene en la tabla de posiciones. Lo que Ancelotti no dijo fue que los errores fueron casi todos suyos: insistir por tercera vez en siete días con Ronaldinho fue una tontería y, de hecho, el brasileño entregó su peor versión desde que está en Italia. Aún más errado fue esperar tanto para cambiarlo. De cualquier manera, el Milan del comienzo hubiera perdido este match: en este sentido, realmente hubo un progreso.


