Arriesgar la corona


Premios, fama, ovaciones y reconocimiento. Los ídolos futbolísticos de cada nación cuentan con la adoración eterna de sus aficionados. ¿Eterna? No todos. A lo largo de la historia, ha habido varias estrellas que decidieron poner en juego su prestigio e intentar una nueva experiencia como seleccionadores. A continuación algunas de sus historias.

Diego, referente actual
El caso más reciente es el del argentino Diego Maradona. Campeón mundial en México 1986 y subcampeón en Italia 1990, Pelusa está a la altura de un Dios entre sus compatriotas. Una responsabilidad enorme para alguien que se inicia en este nuevo camino como estratega: "No tengo miedo a que se me caiga la corona. Si tuviera miedo no saldría a la palestra. Tenemos una minicrisis y si no la enfrentara sería un cobarde", afirmó en su presentación.

¿Qué ejemplos tiene el astro para imaginar su futuro? De los más diversos. Alemania es una nación recurrente en este tipo de casos. El primero y más notorio es el de Franz Beckenbauer, cuya historia resulta más que conocida: de intachable tarea como futbolista, asumió como entrenador en 1984 y lideró a los suyos a dos finales mundiales consecutivas. "Disfruté mucho como jugador y también como entrenador. Sin embargo, ser seleccionador en un mundial es una de las tareas más difíciles que uno pueda imaginarse en el mundo del fútbol", avisa el segundo personaje de la historia en conseguir el título más preciado como futbolista y entrenador. Luego le siguieron, con diversos resultados, Berti Vogts -de impresionante promedio-, Rudi Völler y Jürgen Klinsmann.

En Brasil nació el primero en conseguir el mismo hito que Beckenbauer: Zagallo, aunque su imagen queda eclipsada por la de Pelé, O Rei, no obstante, ha preferido mantenerse lejos de los banquillos. En Francia, por el contrario, Michel Platini aceptó el desafío y lideró a los Bleus en la Eurocopa de Suecia 1992. ¿El resultado? Eliminación en primera ronda, con dos empates y una derrota.

Malas experiencias
Pero no todas fueron rosas para estos valientes. Hristo Stoichkov se convirtió en el mejor futbolista búlgaro de la historia a fuerza de goles... y temperamento. Y fue justamente esta última característica la que lo traicionó en su ciclo de tres años como seleccionador. El ídolo vivió situaciones complicadas que incluyeron la renuncia de dos de sus capitanes -Radostin Kishishev y Stilian Petrov- y una suspensión por declaraciones polémicas tras un partido ante Suecia. "Hoy el papel de jugador y entrenador han cambiado mucho. Uno debe poner todo de sí mismo, pero si el futbolista no hace lo mismo todo se vuelve muy complicado. Uno marca límites y todavía se quejan", se lamentó quien en 2007 pasaría a dirigir al Celta de Vigo.

Mucho menos duró el rumano Gheorghe Hagi, quien lució la camiseta de su selección en 125 partidos, anotó 35 goles y lideró a los suyos hasta los cuartos de final en Estados Unidos 1994. Sin embargo, como entrenador sólo se mantuvo 6 meses en el intento fallido por clasificar a Corea/Japón 2002.

¿Y qué decir de Hugo Sánchez? El mexicano, considerado por todos como el mejor futbolista nacido en la tierra Azteca, persiguió el cargo de seleccionador hasta que se le abrió la posibilidad en noviembre 2007. Duró apenas 15 meses: en febrero de 2008, tras ser eliminado con su selección sub-23 en la búsqueda del Torneo Olímpico de Pekín, debió retirarse del puesto. "No creo que mi paso como entrenador haya sido un fracaso. Ha sido una experiencia más entre tantas otras de mi vida. Como mucho, lo llamaría un tropiezo", analizó.

Y la lista sigue: el holandés Marco van Basten es uno de los que realizó el curso de entrenador tras de colgar las botas. Pero así y todo, pese a sumar el 67% de los puntos en disputa, el ex goleador no logró títulos y cayó eliminado en octavos de final de Alemania 2006. Ruud van Nistelrooy, en el banco, fue la gran noticia de esa campaña.

Está visto. Los grandes ídolos cuentan con la espalda necesaria para cargar responsabilidades. El desafío es grande y la apuesta aún mayor. ¿Será suficiente para que Maradona mantenga su corona? Sólo el tiempo y los resultados nos darán la respuesta.

Fuente: FIFA

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