Del Piero, juventino hasta la médula


Alessandro Del Piero no necesita presentación. A sus 34 años, esta figura indiscutible del fútbol italiano posee un vasto palmarés. Pero lejos de dormirse en los laureles y de conformarse con algunos disparos decisivos para mantener su leyenda, Pinturicchio se toma muy en serio su papel de capitán del Juventus. El campeón del mundo predica así con el ejemplo a toda una nueva generación, que aspira a suceder al maestro tomando siempre como referencia sus numerosos récords.

Si estudiamos la figura de Del Piero únicamente desde el punto de vista estadístico, podemos pensar que se trata de una máquina implacable y fría, que marca goles con la precisión de un reloj suizo. Efectivamente, desde su llegada al Juventus en 1993, tras haber sido rechazado por el AC Milan, Del Piero ha anotado 250 tantos, 159 de ellos en la Serie A y 41 en la Liga de Campeones. Tampoco se pueden olvidar sus 27 realizaciones en 91 convocatorias con la selección; sus 578 partidos oficiales con la camiseta de la Juve, por delante de Gaetano Scirea (552); su participación en tres Copas Mundiales de la FIFA, una con triunfo incluido en 2006, y en cuatro Eurocopas.

Es mucho fútbol, son muchas cifras y horas y horas sobre los terrenos de juego de todo el mundo. Sin embargo, Del Piero no está satisfecho. Pinturicchio es, ante todo, un artista sensible que se toma su tiempo para saborear todos y cada uno de sus logros. "Nunca me acostumbraré a la frialdad de las cifras", apunta cuando evoca sus recuerdos. "Me acuerdo de todos mis goles. Siento un gran cariño por cada uno de ellos, hasta el punto que cuando me piden que elija uno, no me atrevo a pronunciarme por miedo a ofender a los otros. También recuerdo todas las escenas de alegría después de cada gol y todos los que vinieron a abrazarme".

La camaradería ante todo

Sus compañeros corren a abrazarle con alegría porque, a pesar de sus decisivas intervenciones frente a la meta contraria, nunca olvida la camaradería ni el respeto debido hacia ellos. Así, esta temporada, contra el Verona, mientras toda la prensa se arremolinaba detrás de la portería para inmortalizar su gol número 250, él prefirió ceder el lanzamiento del penal a su compañero Vincenzo Iaquinta, muy necesitado de una inyección de moral. Del Piero redondeó su cuenta personal pocas semanas después, frente al Reggina.

Desde el nacimiento de su hijo, al que cuenta con detalle todos sus goles, incluso si tiene que despertarlo cuando los partidos se disputan por la noche, Del Piero da muestras de una gran serenidad, como si ya nada pudiera afectarle. Claudio Ranieri, técnico del Juventus desde 2007, opina además que su capitán "atraviesa el momento más dulce de su carrera".

A sus 34 años, Del Piero no ha perdido ni un ápice de sus ansias de triunfo, a pesar de los duros momentos que le ha tocado vivir, como la muerte de su padre, las graves lesiones o el descenso a segunda del equipo de sus amores. Pero él ha sabido sobreponerse en cada ocasión con elegancia, como en verano de 2006, cuando recién coronado campeón del mundo, anunció inmediatamente que defendería los colores del Juventus en la Serie B.

El discípulo convertido en maestro

En esta su 16ª temporada en el club piamontés, el mago de las jugadas a balón parado rebosa confianza, como lo demuestra su gol de falta desde una distancia récord de 37,80 metros, ¡nada menos! "Desde que era niño, me fascinan los golpes francos de Maradona, Zico o Platini", revela Del Piero, cuyo primer tanto fruto de este tipo de jugadas se produjo el 29 de enero de 1995 contra el Brescia.

"Cuando Ale ejecuta un lanzamiento a balón parado, me coloco detrás de él, en la línea de medio campo, para ver cómo lo hace. Y en los entrenamientos también aprendo mucho de él", explica Sebastian Giovinco, de 21 años, uno de los jugadores con más proyección de la Vecchia Signora. El joven prodigio no podría haber encontrado un mentor más apropiado, y así lo demostró el domingo contra el Lecce, al transformar una falta en la victoria de los suyos por 1-2.

Ya sólo le quedan 249 para unir su nombre al del maestro en los anales del Juventus. O quizás alguno más, dado que Del Piero aún puede incrementar considerablemente su impresionante colección de goles y de recuerdos. "Cada tanto marcado y cada récord me producen una emoción especial", admite. Seguro que todos los tifosi turineses comparten la misma sensación.

Fuente: FIFA

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