La timidez de Lionel Messi delante de la prensa dista mucho de la desfachatez que muestra en un campo de fútbol. Per es gracias a su juego atrevido y osado que el argentino es uno de los candidatos a quedarse con el premio al Jugador Mundial de la FIFA 2008.
"Este un momento de felicidad y, por supuesto, estar aquí, entre los cinco mejores del mundo, me llena de orgullo, porque mis rivales son grandísimos jugadores. Cada uno tiene su estilo, su manera de jugar, y somos todos diferentes, pero por algo están acá", afirma con humildad quien terminara segundo en la elección de 2007.
Para Messi, el logro más importante de 2008 fue la obtención de la medalla dorada en el Torneo Olímpico de Fútbol de Pekín con la camiseta de la selección argentina. "Ganar un torneo tan lindo y tan importante para nuestro país es muy especial. Y el hecho de haberlo logrado por segunda vez consecutiva lo hace más especial aún", recalca la Pulga.
La llegada de Maradona al banquillo albiceste ha resultado una cuota extra de motivación tanto para él como para sus compañeros. "Es muy bueno por toda la experiencia que tiene y lo que ha vivido con la selección". Sobre la conversación que tuvo con el nuevo entrenador, Messi apenas comentó: "Me recalcó que él arrancaba un proceso de cero, que teníamos que trabajar duro y dar lo mejor para Argentina".
A nivel clubes, Lio reconoce que recién durante el segundo semestre del año se vio lo mejor de su juego. "Cuando uno está contento y el grupo anda bien, eso ayuda al rendimiento de cualquier jugador. ¿Qué cambió en Barcelona? Es difícil decirlo... Llegaron jugadores nuevos, se arrancó la temporada de cero y nos propusimos metas altas. Con esfuerzo, trabajo y orden en el vestuario, disponemos de ventajas para lograr cosas importantes".
En cuanto a los objetivos para 2009, Messi fue contundente. "Clasificar al Mundial con la selección y ganar todo con el Barcelona", finalizó.



