Generaciones unidas por un sueño


Cuando se puso al frente de la selección mexicana, en el ecuador de la competición preliminar de la Zona Norteamericana, Centroamericana y Caribeña, Javier Aguirre tenía ante sí una serie de desafíos. Además de sacar al equipo de una situación incómoda y conseguir una clasificación para la Copa Mundial de la FIFA que peligraba, una de sus prioridades era encontrar un equilibrio entre las dos generaciones bien distintas que componían la base de un mismo plantel.

Poco a poco, el trabajo del entrenador fue surtiendo efecto, y se alcanzaron las metas. En Sudáfrica, el país ha demostrado que la mezcla de jóvenes talentosos y futbolistas con amplia experiencia podía traer al fin resultados. Y lo que es mejor, ha sumado a sus muchas capacidades una característica más importante si cabe: la unión.

Y más que en el empate con la selección anfitriona, ese sentimiento se hizo palpable en la victoria por 2-0 sobre Francia, que ha dejado al equipo en una buena situación en el Grupo A. Satisfechos, jugadores como Guillermo Franco y Javier Hernández, que pugnan por la misma posición en el ataque, se proponen anteponer siempre las metas comunes a cualquier vanidad.

“El grupo está muy unido, y todos piensan de la misma forma. Queremos conseguir cosas importantes con la selección”, explica Franco. “Claro que me gustaría haber marcado, pero lo más importante es que el equipo alcanzó sus objetivos. Y seguiré contento si México continúa ganando, aunque no sea yo el que marque”, añade el número 9.

Para su compañero de ataque, 11 años más joven, los elogios son prueba del buen ambiente que se vive dentro del combinado nacional. “Él (Hernández) es el presente y el futuro de la selección. Presente porque ha marcado con su país en un Mundial. No es casualidad que lo haya contratado uno de los grandes clubes europeos. Todos se alegran por él”, señala Franco.

En la misma línea, “Chicharito” Hernández, autor del gol que abrió el camino del triunfo ante los franceses, prefiere no vanagloriarse. “Fue un gol bonito, pero lo principal es que el equipo ha ganado. Estamos en una buena posición para clasificarnos, y eso es lo que todos están buscando”.

Gerardo Torrado, capitán en el primer encuentro (Rafa Márquez se ciñó el brazalete contra Francia), apuntó asimismo a la unidad como uno de los motivos de su situación cómoda en la liguilla. Considera que la actuación armónica del equipo está marcando diferencias en su campaña. “Todos han corrido mucho en el campo. Debemos seguir así, atentos y concentrados”. “[Ante Francia] Jugamos bien en todos los sectores, en el ataque, en la defensa y en el mediocampo. A la hora de la verdad lo importante es que todos trabajen juntos, tenemos que hacer lo mismo contra Uruguay”, indica.

El guardameta Óscar Pérez, a su vez, exalta tanto la unión como la compenetración entre generaciones, y asegura que el cambio en la mentalidad del equipo ha sido fundamental para superar a rivales del máximo nivel internacional. “No quiero comparar a la selección de ahora con otras del pasado. Pero lo positivo es que tenemos una combinación de jóvenes promesas y jugadores más maduros, todos de mucha calidad. Estamos fuertes como grupo, y formamos al fin una gran selección. En los últimos partidos hemos demostrado que podemos vencer a grandes rivales, como Italia y ahora Francia”, recuerda.

Su próximo reto es Uruguay, último oponente de la liguilla. A los hombres de Aguirre les basta un empate para obtener la clasificación, pero quieren más. Repletos de moral, intentarán demostrar que calidad y unión pueden hacer que un equipo prometedor se transforme en vencedor.

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