El éxito de las selecciones sudamericanas destaca como una de las grandes peculiaridades de esta Copa Mundial de la FIFA. Ni qué decir tiene, ver a Argentina y a Brasil en las últimas fases de la máxima competición futbolística del mundo no es ninguna novedad; pero, en esta edición de Sudáfrica, el fútbol sudamericano ha hecho historia con la presencia de cuatro de sus representantes en el grupo de los ocho últimos contendientes.
Las gestas de Paraguay, cuartofinalista por primera vez en su historia, y de Uruguay, presente en esta fase eliminatoria luego de 40 años, presagian la posible aparición de otra gran primicia en los partidos del viernes y del sábado. Sudamérica nunca se ha visto representada en semifinales por más de dos naciones a la vez, y eso ocurrió hace mucho tiempo, en el año 1970. En aquella edición, el continente disfrutó de tres cuartofinalistas, de los cuales Brasil y Uruguay se metieron en la penúltima ronda.
Resulta cuanto menos curioso que las hazañas de los países de la CONMEBOL (también Chile ha causado sensación con su pase a octavos) se produzcan en una época en la que más jugadores sudamericanos que nunca juegan en las ligas europeas; precisamente ahora que el faro del fútbol europeo brilla con más potencia que con anterioridad, especialmente por la importancia que ha cobrado en el mundo la Liga de Campeones de la UEFA. Andy Roxburgh, el Director Técnico de la UEFA, miembro además del Grupo de Estudios Técnicos de la FIFA, presente en Sudáfrica, comenta que "el país con más jugadores en las últimas fases de la Liga de Campeones europea es Brasil". Sólo 3 de los 23 componentes de la selección brasileña juegan en su liga nacional, y según Roxburgh, el estilo de la Selecão se ha contagiado en los últimos tiempos del "elemento pragmático" propio de los europeos.
De exportación
Hablando de pragmatismo, otro equipo de la CONMEBOL, Paraguay, disfruta del mejor registro defensivo de la competición: sólo un gol recibido en cuatro partidos. Sin embargo, es en el otro extremo del terreno de juego donde el fútbol sudamericano realmente destaca y produce los delanteros más fascinantes del mundo. Argentina, como Brasil, lleva mucho tiempo exportando a Europa sus mejores atacantes, como Lionel Messi o Diego Milito, 2 de los 17 integrantes de la Albiceleste que juegan en el extranjero, y 2 hombres que vieron puerta en las 2 últimas fases finales de la Liga de Campeones de la UEFA.
Pero no sólo ellos. Si bien Paraguay tiene únicamente 8 jugadores en Europa, Uruguay cuenta con 13. El seleccionador Óscar Tabarez cree que su combinado se ha beneficiado notablemente de la experiencia que le aporta sus futbolistas afincados en el Viejo Continente. Tabarez ha comentado: "Casi todos mis hombres juegan en grandes clubes extranjeros y están sacando el máximo provecho a la experiencia". El abanderado de la legión extranjera de la Celeste es Diego Forlán, 2 veces ganador de la Bota de Oro europea y autor de 120 goles en 207 partidos de la liga española, con el Villarreal y el Atlético de Madrid. Otra de sus grandes bazas es Luis Suárez, cuyos goles derrotaron a México y la Republica de Corea, quien ha anotado 57 dianas en la Eredivisie holandesa en sus 2 temporadas en el Ajax.
Uruguay siempre ha tenido equipos difíciles de batir y, si añadimos su amenazante ataque, nos encontramos con uno de los principales factores tras su éxito. Otro es el orgullo nacional. Desde hace mucho tiempo, Argentina y Uruguay, en especial, son famosas en Sudamérica por su patriotismo apasionado. El Presidente de la FIFA, Joseph S. Blatter, aludió a este dato el martes cuando declaró: "Las selecciones sudamericanas están teniendo mucho éxito en estos momentos, quizás porque sus jugadores se identifican mucho más que otros con los colores nacionales".
Diego Pérez, mediocampista de Uruguay, ratificó las palabras del Presidente de la FIFA cuando aludió al deseo que mueve a su equipo de dejar bien alto el pabellón nacional en los escenarios mundiales. El uruguayo lo expresó así: "Cuando has nacido en un país que posee una prolongada tradición futbolística y montones de aficionados, aunque sólo tenga 3 millones de habitantes, llevas la presión en las venas, porque sabes que vives en un país que siente auténtica pasión por el fútbol".
Prioridad a la liga por sobre la selección
Pocos jugadores parecen más motivados en Sudáfrica que los argentinos. Resulta muy elocuente que todo un campeón del mundo con la Albiceleste como Osvaldo Ardiles compare el éxito que está teniendo su país con la temprana eliminación de Inglaterra, la nación en la que ha ejercido parte de su carrera de jugador y en la que tanto tiempo lleva trabajando como entrenador. Sólo 3 selecciones europeas han llegado a octavos y, si la marcha de Francia e Italia se puede considerar parte de un ciclo futbolístico, la campaña deslucida de Inglaterra suscita muchas preguntas y pone de relieve cuestiones de gran interés. Por ejemplo, la falta de tono que evidencia la selección nacional de un país que posee una liga tan exitosa como la Premier League, con clubes tan ricos y relevantes.
Ardiles, en un artículo publicado en el periódico Daily Telegraph, asegura que la supremacía mundial de la Premier League inglesa no se traduce en triunfos de la selección nacional porque el fútbol de clubes goza de prioridad en la nación. "La Premier League tiene parte de culpa", afirma, y añade: "Se trata de ganar a cualquier precio, en aras de lo cual se sacrifica la vistosidad y el espectáculo". Además, Ardiles mantiene que los grandes equipos ingleses confían la creación de su juego "a extranjeros. Las selecciones que mejor están rindiendo en este Mundial poseen jugadores capaces de comandar el mediocampo, dar diez pases seguidos y, a partir de ahí, buscar huecos". En otras palabras, el tipo de fútbol que despliegan los españoles y los sudamericanos. España posee un mejor registro de pases completos (81%) que Brasil (80%) y Argentina (77%).
Otro factor contribuye al éxito de los sudamericanos. El seleccionador de Paraguay, Gerardo Martino, ha manifestado que las selecciones llegaron "muy bien preparadas", y añadió: "Además de tener buenas individualidades, como colectivos llegaron aquí en un buen momento". El defensa uruguayo Mauricio Victorino incidió en esta idea al comentar que el sistema de clasificación sudamericano, una liguilla de encuentros a partido doble, que disputa un total de 10 naciones, les ha ofrecido la preparación perfecta.
Victorino aseguró que los logros de las selecciones de Sudamérica "demuestran lo competitivo que puede llegar a ser el fútbol sudamericano. Quizás por eso sea tan difícil [clasificarse], porque todos los equipos son duros de pelar". Los uruguayos tuvieron que imponerse a Costa Rica en la repesca por el quinto puesto de la tabla general y por el pase a Sudáfrica. El zaguero añadió: "Yo diría que lo más difícil es clasificarse. Posiblemente, en Sudáfrica sentimos menos la presión, porque intentamos disfrutar al máximo del tiempo que estemos aquí, por supuesto con la responsabilidad de hacer un buen trabajo. Pero la tensión de la repesca es realmente increíble, algo excepcional". No tan excepcional como la historia que los sudamericanos están escribiendo en Sudáfrica 2010.



