Es un proceso que, durante las últimas semanas y en todo el mundo, vienen realizando a diario miles de millones de personas: encender la televisión para ver un partido de la Copa Mundial de la FIFA. Es un acto tan simple que no refleja los meses de duro trabajo y los conocimientos técnicos necesarios para llegar a este punto. El Centro Internacional de Radiodifusión (IBC), erigido a la sombra del Soccer City, acoge un sinfín de medios de comunicación procedentes de todo el planeta, como la BBC, ESPN, ZDF y Fox Sports, que desde él coordinan sus transmisiones de la competición.
“Solemos decir que 179 de nuestros clientes están presentes aquí en Sudáfrica”, explica Niclas Ericson, director de FIFA TV. “Aunque no todos disponen de estudios en este centro, en él se encuentra una gran variedad de emisoras de televisión. Creo que la mayor zona unilateral es el estudio de ZDF/ARD, que tiene unos 2.500 m2 y es enorme. Es uno de los escenarios más importantes de la Copa Mundial”, afirma Ericson. “Aquí llegan todas las imágenes de las diferentes sedes para su producción; se les añade material de estudio y demás, y parten hacia todos los rincones del mundo. Básicamente, es como un estudio de televisión gigante”.
Mientras Argentina y Alemania se preparaban para enfrentarse en Ciudad del Cabo, el IBC parecía menos concurrido que otros días, aunque se trataba tan sólo de una impresión, y en realidad fue resultado de la enormidad del operativo montado alrededor del partido. En el estudio de ZDF/ARD, uno de los 15 que incluye este complejo de 30.000 m2, se ultimaban los preparativos para el partido más importante que a esta emisora de televisión le había tocado cubrir hasta la fecha. Con 30 cámaras en Ciudad del Cabo, el contingente del canal alemán destacado en Johannesburgo, compuesto por 550 personas, se preparó para el gran acontecimiento. Su organización técnica, sin embargo, comenzó en el mes de febrero, cuando concluyeron los Juegos Olímpicos de invierno, y todo el equipo se trasladó de Vancouver y Whistler hasta Sudáfrica para preparar el certamen.
El IBC se encuentra bajo la gestión de la emisora socio de la Copa Mundial de la FIFA en el país anfitrión, que también se ha encargado de su puesta en marcha y de su diseño. Los trabajos del proyecto empezaron hace casi cuatro años, cuando FIFA TV se reunió con el Comité Organizador para encontrar el emplazamiento idóneo. Ahora que está en pleno funcionamiento, más de 40 equipos de TV siguen los partidos y los pasos de las diferentes selecciones por toda Sudáfrica. El IBC, establecido sobre el Palacio de Congresos de la ciudad, utiliza 7.900 km de cable, emplea a más de 3.000 personas acreditadas y ha necesitado la construcción de 12.200 metros de nuevos muros.
Básicamente, la tecnología de radiodifusión es la misma que la empleada en Alemania hace cuatro años: las imágenes en directo llegan a la sala de control principal y, a continuación, se distribuyen a las diferentes áreas del IBC, donde las emisoras pueden trabajar con ellas y editarlas según sus necesidades antes de transmitirlas al parque de parabólicas o por fibra óptica a los correspondientes países. Sin embargo, la histórica inclusión de la emisión en tres dimensiones (25 partidos retransmitidos desde cinco de las sedes, que requieren ocho cámaras en 3D para cada uno) y el compromiso de aumentar los contenidos en directo para teléfonos móviles han añadido una nueva dimensión a la tarea del IBC.
Tecnología aparte, quizá la mayor ventaja del IBC sea la camaradería existente entre las diferentes emisoras. “Si necesitas algo de información, por ejemplo sobre la selección española, sólo tienes que llamar a la puerta de al lado y pedirla. De la misma manera, gente de otros canales viene aquí y nos pide información sobre la selección alemana; de esta manera, nos ayudamos mutuamente y creamos una gran familia dentro del IBC”, explica Nils Kaben, periodista deportivo de ZDF.
Varios pasillos más allá se encuentra la oficina del canal inglés ITV. “La mayoría de los programas para los últimos Mundiales y Eurocopas se han realizado desde una unidad móvil o, como en el caso de la Copa Mundial de 2002, desde Londres”, cuenta Stan Ilic, editor de noticias del canal, quien también expresa su satisfacción por el intercambio de información que se lleva a cabo en el IBC. “Es fantástico. Estar al otro lado del pasillo de ESPN antes del partido entre Inglaterra y Estados Unidos nos permitió intercambiar todo tipo de material con ellos. Entre las distintas emisoras se ha creado un espíritu de colaboración que no se encuentra a menudo. Es perfecto que estemos todos bajo un mismo hecho y que nuestros programas se beneficien de la cooperación que mantenemos entre todos”. Por supuesto, este sentimiento de unidad tiene sus límites. “Siempre nos tomamos un poco el pelo. Nos reímos de los franceses cuando surgieron todos sus problemas, y ellos se rieron de nosotros cuando Inglaterra tuvo que hacer las maletas”, revela Ilic.
“Ha sido un éxito rotundo”, concluye Ericson. “Al final, lo que cuenta es el público y que los aficionados al fútbol puedan disfrutar de la Copa Mundial. Hasta ahora, nuestros clientes están batiendo récords de audiencia en sus países, y nosotros nos alegramos enormemente”.



