En plena euforia por la histórica clasificación para los cuartos de final de la Copa Mundial de la FIFA Sudáfrica 2010, que pretende ahora traspasar con el partido frente a España, el futuro de su seleccionador, Gerardo Martino, permanece en el aire.
El éxito ha elevado la cotización del preparador nacido en Rosario hace 47 años, que cumple tres con la Albirroja, tiempo que le ha bastado para transportarla más allá de las expectativas más optimistas.
Entrenador tras una jugosa andadura como jugador, sobresaliente, en especial en el Newell's Old Boys, donde fue elegido como el más destacado de la historia de este equipo además del que más encuentros jugó, ha encontrado en Paraguay su consolidación como preparador. Con más repercusión, incluso, que su mentor, su compatriota Marcelo Bielsa, que con Chile se estancó en octavos. Ahora está en la cima.
El mejor director técnico sudamericano del año 2007, como fue reconocido en dicho ejercicio, deja más oscuros que claros en su devenir profesional tras dejar en el aire la ampliación de su compromiso con la Asociación Paraguaya de Fútbol.
Gerardo Martino dijo este jueves que se "está pensando la continuidad", después de haber cumplido los objetivos con los que se llegó a Sudáfrica. Terminar con el maleficio de los octavos de final que ha perseguido a Paraguay a lo largo de toda su trayectoria mundialista.
El entrenador argentino no pudo contener las lágrimas tras superar a Japón en el lanzamiento de penales. Demasiada presión a pesar de la experiencia. Demasiada losa sobre la historia de la selección guaraní, la que le concedió la oportunidad de proyectar del todo su bagaje futbolístico.
Martino pasará a la historia del fútbol guaraní como el hombre que llevó a Paraguay, al menos, entre las ocho mejores seleccione del mundo. Un dato insuficiente para expresar sus deseos de continuidad.
"Dije que no pasar la primera fase hubiera sido un fracaso", había señalado el seleccionador que firmó la mejor fase de clasificación para un Mundial con Paraguay, tercero en el global. Superado sólo por Brasil y Chile pero por delante de equipos como Argentina o Uruguay.
No ablanda su idea el cierre de filas ejercido por sus hombres. Es de gesto duro Martino. Aparentemente distante. Serio. El capitán Justo Villar y el atacante Nelson Haedo Valdez, dos de los más representativos de la 'albirroja', reflejaron el sentir del combinado.
Ante los cantos de sirena de varios equipos de Sudamérica y también de Europa, el portero del Valladolid expresó: "No lo prestamos a nadie".
Más rotundo fue el atacante del Borussia Dortmund. "Los triunfos le vienen bien pero él disfruta con nosotros. Es uno de los mejores entrenadores que he tenido en mi carrera y me gustaría que nos clasificara para el Mundial de Brasil".
Martino no da pistas. Pretende ahondar más la historia de Paraguay en un Mundial. Algo sonoro. Emplaza para después la resolución de su futuro. Tal vez de vuelta a su país o puede que dentro del fútbol que le ha acercado a la gloria.



