Decía Johann Cruyff que los equipos se cambian en la victoria porque en la derrota cuesta el doble y se empieza de cero. La lección parece haber sido aprendida por el Barcelona y, lejos de dormirse en los laureles, ya plantea refuerzos para la temporada 2009-2010.
¡Y qué refuerzos! Ya hemos informado que el club blaugrana está dispuesto a pagar 50 millones de euros por la pareja 'gunner', Fabregas-Van Persie que, en la cabeza de cualquier ser racional que vea al mejor equipo europeo de la actualidad, pensaría que con ellos bastaría, sobraría y el salto de calidad sería abismal.
Pero no, la Secretaría Técnica del Barcelona, con la inestimable colaboración y consejo del citado Cruyff y la aprobación del técnico del momento, Pep Guardiola, habría apuntado al fichaje de David Villa.
Vaya uno a saber si será posible, porque con el Valencia todo es misterioso. Todo el mundo reconoce que las finanzas ché están en el precipicio, pero Vicente Soriano, en un ejercicio de tozudez que lo honra, se niega, todavía a negociar a sus figuras. Lo que aún es un dilema por resolver, es cuánto aguantará al timón de una nave que, económicamente, está más para el retiro que para nuevas travesías transatlánticas.
Lo cierto es que el Barcelona no quiere sorpresas y sí quiere hacer historia. Tiene una plantilla joven, un entrenador impresionante y unos fichajes que, de venir, darían un puñetazo definitivo al mercado del los grandes de Europa. Si vienen los tres, prepare las palmas porque no pararán de aplaudir. Como hasta ahora.



