El duelo de octavos de final que se disputará este lunes en Johannesburgo no enfrenta a dos rivales acérrimos ni tiene el prestigio de clásicos como Alemania-Inglaterra, Brasil-Argentina o Italia-España. Sin embargo, cuando Brasil y Chile salten al terreno de juego en el estadio Ellis Park estarán escribiendo un nuevo e interesante capítulo de una historia antigua, que ya tuvo dos de sus entregas más destacadas en el escenario de la Copa Mundial de la FIFA.
Los dos combinados sudamericanos se han enfrentado en dos ocasiones en la competición más importante del fútbol mundial. La primera de ellas, inolvidable para ambos, tuvo lugar en 1962, cuando Chile albergó el certamen meses después de haber sufrido un devastador terremoto. El intenso trabajo para lograr que todo estuviera listo a tiempo unió a la población y al combinado nacional y fue el combustible perfecto para que Chile completase su actuación más brillante en la competición hasta la fecha. Los anfitriones podrían haber llegado más lejos incluso si no se hubiesen cruzado en semifinales con el campeón mundial de entonces, Brasil, que sufría la baja de Pelé pero disponía de otras armas.
El 13 de junio, en el Estadio Nacional de Santiago y ante más de 76.000 personas, Garrincha anotó dos goles, lideró a la Seleção hacia la victoria por 4-2 y llevó a los periódicos locales a preguntarse “de qué planeta” habría venido. El resultado certificó el pase del combinado brasileño a la final, donde se enfrentó a Checoslovaquia, y le allanó el camino hacia su segundo título de campeón del mundo.
El pasado domingo se cumplieron 12 años desde que se escribió la segunda página de esta historia. El 27 de junio de 1998, los dos equipos se enfrentaron en el Parque de los Príncipes de París. La selección brasileña, que entonces defendía el título de campeona del mundo, volvió a hacer una demostración de fuerza. Con dos goles de César Sampaio, dos de Ronaldo y una gran actuación de Rivaldo, Brasil venció 4-1 y se aseguró el pase a cuartos de final.
Superioridad desde el principio
Las dos victorias en citas mundialistas son los ejemplos más claros del amplio dominio brasileño en los enfrentamientos entre estas dos selecciones. Desde 1916, la selección canarinha logró en 65 partidos nada menos que 46 victorias y cedió sólo siete derrotas, con 152 goles a favor y 55 en contra. En los últimos años, el promedio se ha mantenido: desde que Dunga asumió el mando de la Seleção, el conjunto brasileño se anotó cinco triunfos, con 20 goles a favor y sólo tres en contra.
Entre los marcadores más abultados que Brasil ha infligido a Chile hay que destacar un 6-1 en la Copa América de 2007, un 0-3 a domicilio en la competición preliminar de Sudáfrica 2010 y otro 4-2 en la misma competición, esta vez en casa. En conjunto, la racha de imbatibilidad asciende a nueve partidos. La última derrota brasileña (3-0 en Santiago) llegó el 16 de agosto de 2000, con motivo de la fase de clasificación de la Copa Mundial de la FIFA 2002.
Un jugador ha brillado con luz propia a lo largo de esta larga racha brasileña. Con seis goles en cuatro de esos partidos, Robinho ya es uno de los principales verdugos de los chilenos. “Siempre he tenido la suerte de marcar contra ellos. Ahora espero que las cosas vuelvan a salirnos bien”, declaró el atacante en la rueda de prensa anterior al partido. Acostumbrado a estos duelos, el jugador del Santos tiene la receta para intentar mantener la costumbre. “Nuestro equipo necesita jugar rápido. Cuanta más velocidad logremos imprimirle al juego, más difícil se lo pondremos a los defensas rivales”.
Motivos para soñar
Con la historia claramente en contra, Chile prefiere sustentar su sueño de poner fin a la racha negativa en los progresos que ha mostrado en los últimos tiempos, cuando alcanzó el segundo puesto de la competición preliminar en la Zona Sudamericana de Sudáfrica 2010 y, sobre todo, en la buena actuación ofrecida hasta el momento en el certamen.
Hasta ahora, los de Marcelo "El Loco" Bielsa derrotaron a Honduras y Suiza y tutearon a una España que acabó llevándose la victoria. Por eso, en el equipo reina una mezcla de respeto al poderío brasileño y la sensación de que el triunfo es posible.
“Brasil es un equipo temible y su actual plantel cuenta con la creatividad que caracteriza el fútbol de este país, aunque tiene más agresividad y contundencia. En cualquier caso, haremos todo lo posible por estar en cuartos de final”, asegura el técnico, cuyas palabras de cautela y confianza tienen eco en el equipo.
En una entrevista para la FIFA, el mediocampista Rodrigo Tello tampoco escatimó elogios al referirse a la Seleção. “Brasil es una de las mejores selecciones del mundo. Es el tipo de equipo que suele aprovechar cualquier oportunidad que le des. Por eso, no podemos desconcentrarnos ni un segundo”, prevé el jugador del Besiktas. “En cualquier caso, estoy absolutamente convencido de que, si jugamos a nuestro mejor nivel, podemos ganar”.
Lo cierto es que el pasado demuestra que Chile no tiene bastante con atravesar un buen momento de forma para superar a Brasil. Necesita ofrecer además un rendimiento excepcional. Los chilenos no han logrado todavía la hazaña en una Copa Mundial de la FIFA. ¿Habrá llegado el momento de romper la costumbre y reescribir la historia?



