Eslovenia: pequeña entre los grandes


Si el tamaño importase en esta Copa Mundial de la FIFA, a Eslovenia más le valdría no acudir el viernes a su cita con Estados Unidos. Al fin y al cabo, el duelo de Ellis Park enfrentará al país más pequeño de los presentes en Sudáfrica 2010 contra el de mayor tamaño de la competición. Afortunadamente, aunque el país balcánico posee una población 150 veces menor que la de su rival en el Grupo C, cuando se trata de 11 contra 11, está claro que se pone a la altura de los grandes.

Por si su victoria contra la Rusia de Guus Hiddink en la repesca no fue suficiente advertencia, Eslovenia recordó al mundo la calidad que atesora imponiéndose a Argelia en su primer partido de Sudáfrica 2010. El triunfo por 1-0, el primero del conjunto esloveno en una Copa Mundial de la FIFA, significa que el equipo de Matjaz Kek llegará al encuentro con el combinado estadounidense como líder del Grupo C y, según el mediocampista Valter Birsa, ha servido para que el equipo balcánico se sacuda de encima la tensión.

“Tras el primer partido ya no estamos tan nerviosos. Se nos ha pasado toda la ansiedad”, aseguró a la FIFA. “Ahora nos espera un encuentro crucial con un gran equipo como Estados Unidos. No obstante, para nosotros ya es una gran recompensa estar aquí y jugar un partido tan importante. Vamos a hacer todo lo que esté en nuestra mano para disfrutarlo”.

Una buena defensa como base
Un gol del capitán Robert Koren permitió a Eslovenia empezar con buen pie en Sudáfrica, pero, como ya ocurrió en la fase de clasificación, donde los balcánicos sólo concedieron cuatro tantos en diez partidos, su éxito se ha basado en la solidez de su zaga. Miso Brecko, el central del Colonia, se ha erigido como un bastión de la fortaleza defensiva eslovena y ha manifestado que desea acallar las voces críticas en su país de adopción.

“Puedo entenderlo, porque somos una nación pequeña, de sólo dos millones de habitantes, pero lo cierto es que mucha gente en Alemania pensó que perderíamos los tres partidos y nos iríamos a casa. Así es cómo funciona. Respetan a los equipos grandes como Brasil o Italia y miran por encima del hombro a los demás”, declaró.

“Pero ahora tenemos mucha más experiencia y sabemos que nadie es imbatible. Hemos ganado confianza en los últimos años y ya no nos basta con jugar bien. Queremos ganar. Todos nos hemos dado cuenta de que podemos llegar lejos. El ambiente en el equipo es muy bueno en este momento y todo está funcionando a la perfección. Nos respetamos, somos muy buenos amigos y nos apoyamos entre nosotros. Incluso si a alguien le sale un mal partido no hay problema, porque sabemos que lo damos todo por la victoria. Eso es lo más importante”, añadió el zaguero.

Los jugadores eslovenos, convencidos de las posibilidades que tienen de meterse en octavos, se han aplicado con ahínco en el campo de entrenamiento para preparar el próximo y vital desafío. No obstante, no todo ha sido trabajar, puesto que Kek dio su visto bueno a una excursión del equipo a una de las reservas naturales de leones más famosas de Sudáfrica. Con la moral por las nubes, la oportunidad de conocer en grupo este entorno único no hizo sino reforzar la solidaridad de los eslovenos.

“El paisaje era impresionante, igual que el parque, y todo el mundo se lo pasó en grande. Me sentí muy feliz. No llevo la cuenta, pero ya hacía tiempo que no disfrutábamos de un día libre y nos merecíamos una tarde así. La sesión de entrenamiento de la mañana resultó muy productiva, y seguiremos trabajando bien. Sólo espero que los resultados nos acompañen y podamos dejar una impresión inolvidable”, declaró a la FIFA el central Matej Mavric.

Si la clasificación ya fue un gran logro, el primer triunfo supuso toda un proeza. Ahora que ha superado las expectativas y no tiene nada que demostrar a nadie, Eslovenia puede saborear cada segundo de su aventura sudafricana.

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